lunes, 26 de febrero de 2018

El encanto de la palabra



Tú palabra que hiciste daño en ocasiones,
pero que tu pérdida a veces, es necesaria.
Empiezas queriendo, y puedes acabar engañando.
Que lapidas sentimientos,
pero abres horizontes.
 
Tú, palabra de vida, de honor, de mentira y de rencor.
Eres frágil pero a veces asesina.
Puedes con sentimientos,
pero ahogas pensamientos.
 
Actúas, eres directa.
Clavas en el corazón.
Haces lo que quieres.
Te ríes de tu propio encanto,
pero a veces eres puesta en entredicho.
 
Palabra llena de pasión, amor
con el tiempo convertida en rutina.
Palabra que rompe, palabra que agobia.
Estás tan presente en nuestras vidas,
eres la protagonista.
 
Creas y destruyes a partes iguales,
eres fría, caliente, seca, gobernante.
Dejas ríos de tinta por caer.
Eres sincera.
 
Palabra que al irte, eres escuchada.
Eres la protagonista del pasado, del presente.
Eres rara.
A veces eres inoportuna, pero eres la voz.
Eres la herramienta de la expresión.
 
Dejas que el tiempo pase.
la compañía del silencio hace que tenses.
Eres presión.
 
Eres amiga, y compañía.
Eres todo.
Lo eres todo.
Eres la palabra.
Pero no la voz
 
 
 
 
 
autor Jesús Mª



sábado, 17 de febrero de 2018

viernes, 9 de febrero de 2018

"Eres demasiado bueno"





Si me pongo a pensar, creo que no hay palabra mas bonita que te digan como lo es la bondad. Engloba todo lo humanamente positivo que queremos para nosotros mismos. Y aunque en ocasiones, esa bondad se confunda con la tontería de un ser bueno, creo que se puede hacer mucho.
 
Y eso es lo que nos engrandece como personas. Nacemos con una base que con el tiempo puede variar pero nunca modificar. Es mi percepción, y lo que he ido aprendiendo con el paso de los años.
 
Las personas malas y las personas buenas nacen con una especie de chip. Ese chip puede llegar a ser manipulado, pero la esencia permanece. Conozco a muchas personas, y si me pongo a pensar, esta afirmación tiene razón.
 
Podemos cambiar durante los años, pero nuestros actos nos definirán realmente como somos en un momento determinado. Nos definen nuestros actos, también nuestras palabras. Yo soy de esas personas que no cree en el cambio definitivo del ser humano. Siempre va a disponer de su base inicial, primaria, que la hará visible en momentos límite, de tensión.
 
Realmente a mi me ha pasado. Otorgas el beneficio de la duda a personas que te han podido hacer daño, y el paso del tiempo te la define. Otra cosa es que hablemos y nos relacionemos con ellas, pero sabemos que nunca podremos llegar hasta cierto límite. Esto es real.
 
Es decir, si tu has decidido por el tiempo, la vida, los hechos, tener una serie de amigos, íntimos, casi hermanos, con los que desahogarte, reírte, llorar, dejarte aconsejar, dejarte reñir, abrazar. No estás dispuesto a que nadie entre en ese circulo con años de recetas y de tiempo adquirido, y entras en otra dinámica con otras personas, en las que desarrollas otro papel, que no otra cara, y disfrutas de momentos felices.
 
No es una definición ni práctica ni fría de la amistad, sino que en la vida tenemos personas importantes e imprescindibles, y otras que disfrutas de buenos momentos, pero que no hay ese feeling ni esa confianza como con las anteriores. Totalmente normal.
 
Y todo esto ha venido, porque hoy me han dicho lo que titula el artículo. Y creo, que hoy en día, no hay mejor adjetivo con que definir a alguien.
 
 

martes, 6 de febrero de 2018

El artículo que unió a España




Si una cosa tengo clara es que cómo no nos defendamos nosotros mismos, nadie lo va a hacer. Al igual que en el núcleo familiar. Si criticamos a nuestros propios padres, hijos, o hermanos, lo estamos perdiendo todo. Sobre todo, el respeto.
 
Y esto ha debido pensar el autor del Articulo, si en mayúsculas, del periódico The Times, de "Cómo ser español", con una serie de tópicos sobre los españoles que aburridos de escucharlos, nos imponemos a responderlo.
 
Tenemos un concepto de la crítica absurdo y mezquino. Preferimos mezclarnos con el populismo, y acoger la opinión de la mayoría cruel e intolerante para no parecer diferente. Y ese es el problema de esta sociedad. Sí, el parecer diferente. El pensar diferente. Y el actuar diferente. Porque si vives en Andalucía eres un vago de cojones, si vives en el País Vasco, un etarra, en Galicia, un narcotraficante, en Valencia un tete, en Cataluña, un agarrado independentista, en Aragón, un pueblerino, y tantos otros apelativos que nos ponen día si y día también a los españoles.
 
Además, nosotros mismos somos los reyes (y permitidme la sincronía royal) en poner adjetivos a todo lo que no conocemos. Empiezo. Si vas a festivales, te metes de todo. Si eres jefe, explotador. Si eres trabajador, sindicalista vago, si crees, farsante, si no crees, moderno. Si te rodeas de intelectuales, pasado de moda. si eres mujer y vas con todo hombres, puta, si eres chico, y con todo mujeres, maricón. Si eres futbolista mujer, bollera, o bailarín, maricón. Si escuchas la Cope, irracional, si votas a Podemos, opinas.
 
Puedo empezar y no parar. Pero somos así, y por mucho que digamos que no, vivimos continuamente en un universo de prejuicios. No voy a cambiar a nadie, y menos ahora. Pero criticamos la critica cuando nosotros hacemos igual. Y hasta que no seamos conscientes de ello, no cambiaremos nunca.
 
Y si el autor de este artículo piensa que en España somos unos guarros, unos vagos, y unos borrachos, nosotros debemos pensar que aun no tomando esos adjetivos como propios, algo estamos haciendo mal. Lo primero, tener la lengua bien larga. Porque somos los primeros en insultar al de al lado, y como lo hacemos nosotros, ¿Cómo no va a venir un soplagaitas a hacerlo?. Pues por supuesto.
 
Y es que paso a analizar el artículo que tiene tela marinera. Lo primero de todo, nosotros no damos abrazos a desconocidos. Saludamos a quien conocemos como todo hijo de vecino. Y si en España se nos conoce por tirar todo al suelo según subraya en el post, también le digo, que España mediante una campaña de reciclaje excelente, es uno de los países de Europa con mayor índice de mejora ecológica europea. Lo de llegar tarde a los sitios, cero pelotero, le habla un puntual, y como yo, cientos. Pero suena bien reírse de los españoles, porque de los franceses y alemanes nadie se atreve. Pero te recuerdo autor londinense, que Magalluf os teme.
 
Happy tuesday! And God Save the Queen!
 
 
 
 

viernes, 2 de febrero de 2018

Cumplimos 6 años juntos/as

 
 
 
 
 
 





No puedo describir la felicidad que me da cumplir años junto a vosotros/as. 6 años
 
Hemos ganado mucho viviendo esta bonita experiencia unidos en un proyecto común. No tenía ninguna intención de que este blog transcurriera como lo ha hecho durante este tiempo, pero la vida, los momentos, y yo mismo, me he ido adaptando a cada circunstancia.
 
Episodios negativos como el atentando en Barcelona, en Londres o en Berlín, donde el corazón palpitaba mas fuerte a cada noticia, a cada última hora. Imágenes que no se borrarán de nuestras retinas, y que con ello, la sociedad día a día, haciendo su vida normal, hacemos frente a la lacra del terrorismo.
 
Hemos visto perder a muchas personalidades en estos años. Nelson Mandela, Chavela Vargas, Jose Luis Sampedro, Leonard Cohen ..., y numerosos rostros conocidos del arte y la cultura que tanto han aportado a nivel nacional e internacional en nuestras vidas.
 
El blog ha crecido poco a poco, y se ha fortalecido en cada artículo gracias a la actualidad, a la mas rabiosa actualidad que se ponía en tela de juicio y en este espacio, humildemente, podía analizarlo. Desde otra perspectiva y sin ninguna ambición.
 
En este sentido no me considero ambicioso. He querido plasmar lo que pensaba en cada momento pero no quería mantenerme neutro, no podía, iría en contra de mi persona. No soy así, y en mi vida personal con mi gente, menos todavía.
 
A veces un punto en boca no habría venido mal.
 
Hemos podido participar en dos concursos de Blogs, manteniéndonos en los 30 primeros puestos gracias al apoyo de todos vosotros. Como siempre os digo, el blog no es una forma de beneficiarme económicamente, sino de ganar como persona, y nutrirme de todo lo que me parezca interesante día a día.
 
Soy consciente que desde mi cambio de trabajo, el blog ha reducido su velocidad de actualización, y es normal. La vida cambia, tienes mas responsabilidades y no quieres caer en la rutina de artículos sin fondo ni forma que a nadie interesa.
 
Agradecido a la comunidad latinoamericana, que desde muchos puntos, han seguido con interés cada uno de mis posts. Estados Unidos, Rusia, Francia e Inglaterra como bastiones principales de seguimiento. España, sin lugar a duda, eternamente agradecido. GRACIAS
 
La creencia de hacer algo desde la honestidad, sin maldad y con ilusión, hace que este blog pueda continuar, y con humildad, le auguro muchos años, porque no ha habido momento en el que quiera aparcarlo. Por ello continuaré hasta que mi mente quiera.
 
Y con la intención de seguir en el camino, me despido deseándoos un feliz fin de semana.

martes, 23 de enero de 2018

¿Quién soy?

 
 
 
La diferencia entre una persona y otra, puede ser la manera de tomarse la realidad. Puedes ir a casa y enfrentarte al problema con una actitud positiva, con una sonrisa, aun no obviando la existencia de un punto negativo que te ha hecho sentir mal.
 
Un día malo en el trabajo, una discusión con un amigo ó sencillamente un momento de tu vida mas negro que blanco lo hemos tenido todo el mundo. Sin embargo, con el paso de los años eres mas consciente de que todo pasa, y de que no hay mal que cien años dure.
 
Una tarde mala por ejemplo en la oficina, puedes resolverla hablando con algún amigo de tu problema. Abrirte. Explicarte y dejarte aconsejar, o dejar que hables todo lo que necesitas. Por el contrario, vamos a casa, ennegrecidos, y al día siguiente, si hemos podido conciliar el sueño en mayor medida, estamos con una actitud mas negativa si cabe que el día anterior.
 
Cuando te mires al espejo, hazte preguntas, y piensa, aunque sea por diez minutos, en quién eres, quién quieres ser, a donde te gustaría llegar, quiénes te acompañan. Permitirnos unos minutos para nosotros solos es fundamental en el día a día.
 
La felicidad no depende de con quien te levantes, o quién te da el "para bien". La felicidad depende de cuan satisfecho estés contigo mismo, siendo consciente que la vida no es de color de rosa. No debemos caer en el tópico de la felicidad infinita. Porque si no te has caído, no has dicho una palabra mas alta que otra, no te has equivocado, jamás habrás podido aprender de tus propios errores. Como ser humano, sin pretenderlo en la mayoría de ocasiones, cometemos errores y hablamos mas de la cuenta. Pero somos personas. No robots.
 
El dejarme ayudar en momentos malos de la vida ha sido el mejor ingrediente para saber que con lo esencial de la misma, puedes ser mucho mas generoso con los demás, que con lo que son contigo. Una simple cena, un desayuno un Sábado, o un paseo después de trabajar pueden ser, sin lugar a dudas el bálsamo que necesitamos para ver el vaso, no lleno, pero si con agua.
 
No pretendo decir con lo que escribo que la vida sea de color de rosa. Y yo, mucho menos. Porque aprendo cada día, pero me doy cuenta que aun no consiguiendo todo lo que quiero en ciertos aspectos de mi vida, soy un afortunado.
 
No podemos hacer de la vida un teatro, o una pantalla a la sociedad de lo que no somos. Lo primero, rodearnos de gente buena, lo segundo, tomar un pequeño respiro cada vez que hablamos, y lo tercero, y no menor importante, el afrontar cada problema como único, y darle solución, pero la respuesta puede conllevar tiempo. No debemos correr.
 
También en la vida, momentos que ganaste, pueden ser diferentes en tu hoy. No tenemos que pensar que todos los días son iguales, ni que año tras año te acompañarán los mismos. Pero puedes tener la suerte, que la he tenido yo, de reconocer a personas que te cogen la mano en el hoy, y que sabes que las tienes para lo que necesites. Por eso, doy tanta importancia a esos minutos del día para tí. En los que reconocerte y decirte lo que has hecho mal, y lo que has ganado en esa jornada.
 
Ante todo, y lo diré hasta el fin de los días, necesitamos hablar. Tenemos que acoger en nuestro entorno mas especial, aquel que no superan los dedos de una mano, a personas que escuchar, hablar, recomendar, dejarse aconsejar y permitirte lujosos silencios.
 
Será en ese momento cuando descubras que no necesitamos tener tanto en la vida para ser menos infelices.
 
Feliz Martes.